Arquitectura  Diseño  Edición Nº185 

DOS CASAS EN UN PH

Tirar abajo paredes para reorganizar los espacios, sumar una puerta de acceso, reubicar las escaleras y añadir un segundo living fueron algunas de las decisiones que asumió la arquitecta Soledad […]

Tirar abajo paredes para reorganizar los espacios, sumar una puerta de acceso, reubicar las escaleras y añadir un segundo living fueron algunas de las decisiones que asumió la arquitecta Soledad Nadal para lograr que una vivienda de 180 metros pudiera dividirse en dos. “Charles es francés y yo argentina, por lo tanto recibimos visitas de familiares y amigos del exterior. Cuando compramos el PH, además de realizar una intervención estructural para poner en valor los balaustres y moldurones de principios de siglo pasado, decidimos remodelarlo para darle independencia a nuestros invitados”.

Con vista a la calle, el living principal conserva las carpinterías originales y los balcones con barandas de hierro forjado que fueron restaurados por la arquitecta. Esculturas de madera de Pablo Fracchia y lámpara de Herzog & de Meuron.

La cofundadora del Estudio BNP+Nadal, quien estuvo a cargo del proyecto, dirección de obra y construcción, desarrolló dos unidades, A y B, a las que se accede por sendas puertas desde un patio interno. La primera unidad concentra el living, comedor y cocina en la planta principal, la suite en el entrepiso y una terraza de 70 metros. La segunda tiene las funcionalidades invertidas; los dos cuartos y baños se ubican en la planta baja y el living con cocina, en el nivel de la terraza.

En el acceso a la unidad A, caballete santiagueño, sillas Bertoia de Knoll, sillón LC2 de Le Corbusier de Cassina y lámpara Onfale de Artemide. Escalera de chapa plegada pintada con epoxi con escalones de pinotea reciclada.
“Una cocina que no de sensación de cocina”: mesa expandible de Jean Nouvelle y sillas de Philippe Stark de Kartell. Equipamiento laqueado con iluminación Led, heladera panelable de Smeg y mesada de Dekton.
Pisos y paredes revestidos en porcelanato italiano de SBG, mesadas diseñadas en corian de Dupont, vanitory laqueado y griferías negras de Thol.
En el entrepiso donde está el cuarto principal se advierten los arcos de las ventanas de la fachada. Ventanas de techo Velux y mesas de luz de Kartell.

Cuando no hay huéspedes, el living funciona como quincho de una parrilla que Charles mantiene muy activa. “Por su ubicación, la escalera es casi una escultura que forma parte de la decoración”. El sello que define el trabajo de Soledad es la unión de los espacios mediante una selección de materiales compartida: en los cuartos mantuvo los pisos de pinotea, para las áreas comunes seleccionó tablones multilaminados en color roble con terminación al aceite que no absorbe manchas de Berry Alloc; los baños llevan porcelanato italiano símil travertino. Los muebles de diseño contemporáneo fueron seleccionados en Europa y viajaron a Buenos Aires en barco.

CREDITOS: Estudio Arquitecta M. Soledad Nadal de Estudio BNP+NADAL. Interiorismo: Arq. M. Soledad Nadal y Arq. Romina Calzi.
PH: Adela Aldama.
Texto: Marina Aranda.

 

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