Arquitectura Decoración Edición Nº204
VERDE ALREDEDOR
VERDE ALREDEDOR “El proyecto se planteó como una puesta en valor de esta casa sencilla de dos plantas”, dice el arquitecto León Zorraquín, a cargo de una reforma […]
VERDE ALREDEDOR
“El proyecto se planteó como una puesta en valor de esta casa sencilla de dos plantas”, dice el arquitecto León Zorraquín, a cargo de una reforma integral que consistió en conservar la estructura original e intervenir con una serie de gestos puntuales: “Entre ellos, una escalera nueva y las rejillas metálicas del primer piso, que introducen una mayor permeabilidad visual y favorecen la circulación de aire y luz natural”.
Cerca de la reserva de San Isidro, rodeada de verde y de silencio, la vivienda se adapta a su entorno con una arquitectura que respeta y acompaña esta atmósfera. “Se buscó reforzar las cualidades que ya estaban presentes, entendiendo el contexto, la escala del barrio y su relación con el paisaje”, agrega. “La intervención se estructuró sobre tres ideas fundamentales: potenciar la ventilación cruzada, reforzar la independencia funcional de los distintos sectores de la casa y favorecer una mayor permeabilidad visual entre los espacios”.
Otra de las características es la organización invertida del programa: “Las áreas privadas se disponen en la planta baja, mientras que los espacios públicos se ubican en el primer piso”. Los dormitorios ocupan el nivel inferior y la planta alta reúne el living, el comedor y la cocina, con la opción de un acceso independiente. “Por otro lado, la incorporación de la nueva escalera mejoró el recorrido vertical, mientras que la recuperación de la quinta fachada permitió revalorizar un espacio hasta entonces desaprovechado”, suma.
“La cercanía al Río de la Plata y a la reserva natural de San Isidro orientó la elección de tonos neutros y materiales capaces de dialogar con el paisaje sin imponerse sobre él”. La premisa fue crear una arquitectura serena y atemporal, abierta a la luz, la vegetación y la continuidad con el afuera.

En el living, mesa baja de Pablo Ledesma. Las pinturas son de Paula de Elía. “La intervención buscó, en todo momento, preservar el espíritu de la casa existente, evitando operaciones invasivas y trabajando desde una lógica de precisión”, dice el arquitecto León Zorraquín. Los sillones modulares son de Solsken y el de la punta es de B&B. La biblioteca de cubos metálicos se fabricó en obra junto al herrero de la escalera.

“La vivienda está en un barrio de San Isidro con el que tengo un vínculo personal profundo. Esto le dio al proyecto una sensibilidad particular: las decisiones no respondieron únicamente a criterios funcionales o estéticos, sino también a un arraigo con el lugar y a una comprensión de su identidad”. Por la ventana asoma la vegetación de los alrededores de la casa. Muebles de Arquimadera. Alfombras Kalpakian.

En la pared de la cocina, dibujos enmarcados que fueron hechos por Zorraquín a los ocho años. “Álvaro Manzanares los transfirió a planchas de acrílico para una muestra en Casa FOA en 2002, y años después hizo el bastidor que hoy los contiene”. Pisos y revestimientos: Pimux. Artefactos y griferías de Folk. Cortinas verticales de La Europea para el control solar matutino y el paso gradual de luz por la tarde.


Escritorio ubicado en la planta baja, con alfombra Kalpakian de la línea Posh, diseño de Paula de Elía. Foto derecha: escalera helicoidal que incorpora un plegado en cada escalón donde el patrón “semilla de melón” de la chapa aparece en la pedada, mientras mantiene la alzada completamente limpia. Al lado, un retrato de la autoría de Zorraquín. Iluminación Agüero.

Muebles del dormitorio: Arquimadera. Pisos de terrazo: Pimux. Herrajes de La Puerta Azul. El entorno inmediato fue la guía para definir los tonos y materiales del proyecto. “Este espacio se integra con el escritorio a través de un walk-in closet de puertas corredizas”.
En el baño, griferías Folk y una obra de la fotógrafa Azul Zorraquín sobre la bacha. Banquito de Estudio Cabeza. Derecha: “En el escritorio, un sillón de Diseño Humano, de Santiago Gilardi, amigo y colega”. Al fondo, una obra de Paula de Elía.



Pasillo que conduce al exterior, con alfombra Kalpakian. Vista del dormitorio que mira hacia el afuera. “El jardín fue diseñado como una extensión de la arquitectura: un contenedor disciplinado que enmarca un paisaje deliberadamente desordenado”.


La entrada principal, y el recorrido longitudinal hacia el jardín posterior en la imagen derecha. “Las rejillas metálicas del primer piso filtran la luz natural y proyectan sombras que evocan la sensación de estar bajo la copa de un árbol”.

La terraza con su espacio versátil, adaptable a reuniones, comidas al aire libre y otras actividades. Vista del contrafrente, donde el jardín y el balcón de la planta alta se integran en un entorno dominado por la vegetación.

Estudio: León Zorraquín Arquitecto
Fotografía: Daniela Mac Adden
Texto: Vivi Vallejos

.jpg)










