En decoración, el plano manda. Pero ¿cómo resolver una casa donde ningún ambiente responde a ángulos rectos? En esta obra, las falsas escuadras marcaron el desafío principal para la […]
En decoración, el plano manda. Pero ¿cómo resolver una casa donde ningún ambiente responde a ángulos rectos? En esta obra, las falsas escuadras marcaron el desafío principal para la interiorista Victoria García Baltar, que debió pensar cada decisión con la precisión de un alquimista. “No se puede ir contra lo ya establecido”, explica. Así, la ubicación del mobiliario se convirtió en un ejercicio de audacia y equilibrio, donde cada uno encontró su lugar sin forzar la arquitectura original.
El segundo reto apareció en los ambientes. La estructura moderna y los revestimientos fríos pedían elementos que aportaran cercanía y confort sin alterar la esencia contemporánea de la casa a orillas del mar. La respuesta llegó a través de una selección especial de materiales nobles y texturas naturales: rafia, lino, lana y fibras orgánicas que suavizan el conjunto y crean una sensación de calma y calidez inmediatas.
Los daneses tienen una palabra para definir esa calidez doméstica que abraza y reconforta: hygge. Una filosofía ligada a la felicidad en las pequeñas cosas, al bienestar cotidiano y a los espacios que invitan a quedarse. Aquí, esa idea se traduce en una paleta neutra, luminarias de hojas naturales, textiles suaves y objetos decorativos que hablan un mismo idioma. Todo dialoga con armonía y genera una casa relajada. “Buscar el equilibrio entre lo que el cliente necesita y lo que la casa pide es mi leitmotiv en cada proyecto”, cuenta García Baltar. Porque más allá de la estética, el verdadero desafío está en crear viviendas confortables, cálidas y vivibles: espacios donde quienes los habitan sientan que cada rincón les pertenece.
Mesas redondas de espejo bronceado (Habito). Sofás (Vicky García Baltar). Mesa de madera negra, diseño de Patricia Lascano. Lámparas de hojas naturales (Gloria Rodríguez). Alfombra de lana (Manos del Uruguay). Puf (Mausy Design). Pasillo: obra de Guillermo García Cruz. Sillas y mesa de comedor triangular, modelo Pebble, con tapa de cuarcita exótica de Di Stefano, diseñada por la interiorista. Lámparas de María Garzón Maceda.
Lámpara negra realizada en fibras naturales, diseñada por Vicky García Baltar y producida por Gloria Rodríguez. La cocina y las alacenas se esconden detrás de sólidas puertas de madera, mientras que las banquetas, diseñadas por la interiorista, suman movimiento y confort al espacio.
El interés de Victoria García Baltar por el interiorismo no apareció de manera casual: forma parte de su historia familiar. Criada en un entorno donde el estilo y la sensibilidad estética fueron siempre protagonistas, comparte esa pasión con su madre y su hermana. Aunque comenzó estudiando economía, las texturas, los materiales y el universo del color definieron su camino.
La alfombra de lana de Elementos Argentinos, el sillón de María Garzón Maceda y el sofá cama con colchón (Victoria García Baltar), inspirado en los antiguos, dialogan con la impronta contemporánea de las mesas de distintas alturas de Federico Churba y la lámpara Tolomeo de Iluminación Agüero. Adorno de fibras naturales traído de Indonesia y conjunto de lámparas de Mónica Melhem Shop.
La playa y el mar son los protagonistas de esta casa, donde el diseño de interiores se mimetiza con el entorno y acompaña el paisaje sin competir con él. En la terraza: poltronas de exterior de Vivai, Uruguay, y mesa diseñada por Victoria García Baltar, realizada en cuarcita exótica de Di Stefano.En el dormitorio de las hijas, la colcha rosa es el único acento de color dentro de la casa. Sombreros indonesios, lámpara de mesa Valle, de Cristian Mohaded, mesas de luz de Brío Muebles, respaldo de rafia y banco de Sol Palou, ropa de cama de Indias Argentinas. En el exterior, reposeras y mesa de Coin Vert, Uruguay.
Izq.: sillón (Victoria García Baltar), lámpara (Omniluz), alfombra de vaca (Dos 22 Studio). Der.: pared revestida en rafia de Caro Dean. Cama tapizada en lino espigado con franja de cuero (Calaluna). Ropa de cama (Indias argentinas). Lámparas (Gloria Rodríguez). Mesas de Luz (Didot). Alfombra (Elementos Argentinos). Sillón y posa pie tapizados en lino rústico (Linos del Pacífico).