Arquitectura  Diseño  EDICIÓN Nº 181 

Esperar a los nietos

Después de recibir la noticia de que se convertiría en abuela, la empresaria cordobesa llamó al arquitecto Roberto Benito y a la interiorista Nancy Silvestro para encargarles la reforma integral […]

Las puertas revestidas en latón dorado esconden un bar ubicado entre el living y el home theater. APERTURA: sofás con fundas en lino belga y vasijón indio antiguo de Monogiraud, mesas en chapón plegado diseño del estudio, alfombra de Awanay, retrato de Darío Cerino, piezas de Ascolta y Desde Asia.
Mesa con patas de hierro y tapa de mármol arabescatto de Roberto Benito Arquitecto, sillas de Giuliani Mobiliario, kilim antiguo de Mihran, lámpara de Serge Mouille disponible en Piazza Navona, obra de Sol Halabi. En la extensión del balcón, sillones de Duveen y lámparas de pie de Piazza Navona.

Después de recibir la noticia de que se convertiría en abuela, la empresaria cordobesa llamó al arquitecto Roberto Benito y a la interiorista Nancy Silvestro para encargarles la reforma integral de su departamento en San Francisco, al este de la capital provincial. A la llegada de su primera nieta se le sumaba el hecho de que sus tres hijos ya se habían independizado y era prioritario pensar en cómo redistribuir los espacios de acuerdo a sus múltiples actividades. “Nuestra clienta buscaba un cambio de vida. Del departamento original no quedó nada, solo los objetos de arte. Nos pidió especialmente que en el nuevo plano proyectáramos su escritorio junto al cuarto de juegos de su nieta”, recuerda Silvestro. 

El home theater se ubica en un mueble de guardado con terminación en madera enchapada color ébano, obra del estudio. Fotografía de Guido Chouela, lámpara de pared de Ascolta, alfombra de Mihran. Todos los artefactos empotrados del techo son de Idea.
Toilette: paredes revestidas en vidrio color bronce de Crisarte, mesada de hierro oxidado plegado, bacha de mármol de Carrara, herrajes de Galo.

Dos años más tarde, la intervención dispuso el living comedor, la cocina y el home theater en el núcleo del departamento; a un lado se ubicaron los cuartos de visitas y, en el otro extremo, los ambientes destinados a la propietaria: suite con vestidor, sala de arte y gimnasio. Las terrazas y patios se pusieron en valor con la incorporación de pergolados con cañas, el jacuzzi y un jardín de invierno. Con la intención de crear un escenario “que no sume información ni compita” con la colección de arte, Benito y Silvestro integraron los distintos ambientes mediante el uso de los mismos materiales y tratamientos.

La dueña pidió que ubiquen su escritorio junto al espacio de juegos de su nieta. Para sectorizar se eligieron el sillón Eames, una mesa de Eugenio Aguirre y silla de Giuliani. Biblioteca realizada en guatambú.
La renovación del piso de 360 metros fue total, desde la arquitectura interior hasta los muebles. Una de las pocas piezas que quedaron de la propuesta anterior es el mueble chino antiguo del ingreso, que está acompañado por el retrato de Darío Cerino.
En línea con el home theater, la terminación del mueble es en madera enchapada ébano y el interior de la vitrina, en latón dorado. Mesada de mármol Ebony, lámparas de roble de La Feliz.
Mediante el paño fijo del cuarto principal se pueden apreciar las macetas con rosas, la flor preferida de la anfitriona. La ventana corrediza permite acceder al balcón semicubierto por un techo de acrílico y cañas. Cama tapizada en cuero y con cabecera en lino, mesa de luz y consola de Manfroni Casa, alfombra de Awanay.

Es decir, techos y paredes revestidos por un texturado ultrafino con veladura que da “un efecto similar a la piedra París”, pisos de roble de Eslavonia -en reemplazo del parquet original- y muebles de cocina y del home theater en madera enchapada color ébano. En cuanto a los textiles, las cortinas fueron confeccionadas en lino belga y se sumaron carpetas neutras tejidas artesanalmente a las alfombras kilim.

Dos ideas originales en el baño: antiguo mueble chino convertido en vanitory y montura para camellos utilizada como alfombra. Las paredes y el botiquín están revestidas en espejo. “El tono que elegimos es siempre el mismo; tiene distintos brillos y pulidos”, explican los profesionales.
El cuarto de juegos de la nieta tiene empapelado de Sofia Willemoës, lámparas de La Feliz y alfombra de Awanay.
Con la incorporación de un techo de cañas y puertas de vidrio, un sector de la terraza se transformó en jardín de invierno en el que se destacan la mesa de madera de castaño de Monogiraud y el sillón de Mesopotamia. A la derecha se ubica el jacuzzi. Los pisos son de Patagonia Flooring.

El resultado invita a la ilusión de una nueva etapa. 

CREDITO: Estudio Roberto Benito Arquitecto y Nancy Silvestro interiorismo.

PH: Arq. Gonzalo Viramonte.

Texto: Marina Aranda.

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