Edición Nº 201 Inspiraciones
EL PODER DEL COLOR
Inspiraciones Ágatha Ruiz de la Prada Diseñadora, artista y creadora de un universo propio, Ágatha Ruiz de la Prada vive la moda como un acto de alegría y libertad. […]
Inspiraciones
Ágatha Ruiz de la Prada
Diseñadora, artista y creadora de un universo propio, Ágatha Ruiz de la Prada vive la moda como un acto de alegría y libertad. Desfachatada y optimista, es una figura única dentro del diseño internacional, que convirtió la moda en una declaración artística de felicidad.
Hija de un arquitecto vanguardista y una aristócrata catalana, creció rodeada de arte contemporáneo, sensibilidad estética y libertad creativa. Desde muy joven comprendió que su camino estaría hecho de color y expresión: ícono de la movida madrileña, musa del arte pop y creadora del llamado estilo agathiniano, transformó el vestuario en una declaración de independencia, bajando la alta costura del pedestal para convertirla en una forma de arte accesible y vital.
Dueña de un sello inconfundible —los corazones, las rayas, las estrellas y los colores estridentes son su lenguaje visual—, lleva más de cuarenta años expandiendo su universo estético a todos los ámbitos posibles: de los vestidos a los muebles, los perfumes, la papelería, los uniformes y los objetos cotidianos. Para ella, todo puede y debe ser intervenido por la creatividad con un mismo hilo conductor: el color como lenguaje trascendental.
Marquesa de Castelldosríus y baronesa de Santa Pau, Ágatha no teme unir la tradición con la irreverencia, ni el título nobiliario con el humor. “No tengo talento para cocinar, pero sí para combinar los colores”, dice entre risas, y con esa frase define su manera de entender la vida.
Asidua visitante de la Argentina, ha realizado innumerables muestras —como la última en la Usina del Arte— y dejado huella de su espíritu libre, exuberante y lúdico. Se confiesa enamorada de la energía local, de los museos, la gastronomía y la conversación porteña.

Arte contemporáneo
“Me ha inspirado muchísimo el arte contemporáneo porque tuve la suerte de crecer rodeada de él. Mi padre, que era arquitecto y un gran coleccionista, tenía obras de los mejores artistas españoles del momento. En una época en que nadie lo comprendía, yo ya lo respiraba en casa. Eso me marcó para siempre: aprendí a mirar el color, las formas, la libertad de expresión. Fue, sin duda, una de las grandes fuentes de inspiración de mi vida.”

Mirar el mundo
“Poco a poco todo me va inspirando: vas viendo, vas aprendiendo, vas viajando, vas conociendo cosas. Pero nunca sabes de dónde te va a llegar la inspiración. A veces ves veinte exposiciones y no te provocan nada, y de repente caminás por una calle, ves a una señora vestida de una manera especial o vivís algo inesperado, y ¡zas!, te llega la idea. La inspiración es algo que entra dentro, que rumiás, y que un día, simplemente, sale.”

Los grandes creadores
“Picasso me ha inspirado mucho, y también Issey Miyake. Admiro a quienes logran transformar el arte o la moda en un lenguaje universal. Ellos me enseñaron que la belleza puede ser audaz y que la creatividad no tiene por qué seguir reglas. En el fondo, todas las disciplinas se tocan: la moda, el arte, la arquitectura… todo se trata de crear emoción.”

El descanso y la sensibilidad
“Hay momentos en los que no me puedo inspirar porque estoy agotada. Hace poco estuve en un sitio maravilloso, pero estaba tan cansada que no tenía sensibilidad para ver la belleza. Por eso creo que el descanso es fundamental: hay días en los que estás permeable y otros en los que estás impermeable. La inspiración también necesita su tiempo para aparecer.”

La alegría como filosofía
“Siempre he pensado que el color tiene un poder inmenso. La ropa puede hacerte feliz o desgraciado, y yo elijo la felicidad. Mi trabajo es transmitir optimismo, vitalismo y sentido del humor. Por eso mis corazones, estrellas y rayas no son solo dibujos: son una manera de decir que la vida, incluso con sus sombras, merece ser vivida con alegría.”

Texto: Gabriela Picasso

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