Decoración Edición Nº 201
EN BLANCO Y NEGRO
Esta casa, perteneciente al hijo de uno de los primeros argentinos en asentarse en José Ignacio, fue replanteada casi por completo. “En cuanto al interiorismo, usé una paleta en […]
Esta casa, perteneciente al hijo de uno de los primeros argentinos en asentarse en José Ignacio, fue replanteada casi por completo.
“En cuanto al interiorismo, usé una paleta en blanco y negro con toques de colores fuertes. La lámpara del living es de PET Lamp, tejida por artesanos de Colombia con técnicas tradicionales a partir de botellas recicladas. Las sillas del comedor y una poltrona de tres colores, trenzada como si fuera esterilla, son de plástico reciclado. La alfombra, también en blanco y negro, es de la colección Joy que diseñé para Rugit. Quizás es una paleta inesperada para Punta del Este, pero da una impronta que representa mi trabajo”, cuenta Joanne Cattarossi. Una obra de arte de Jacinta Grondona, especialmente encargada para este proyecto, fue realizada también en blanco, algo inusual en su producción, pero que acompaña el concepto general. Las banquetas y la mesa ratona son de la firma danesa Muuto, sencillas, pero con diseño.
Se reorganizó la distribución, se amplió la cocina y se sumaron un baño y un vestidor para la suite principal. Además, en el sector posterior se construyó un módulo independiente, pensado como espacio multiuso para recreación o para recibir visitas.



Hacia el exterior, un ventanal duplicó la apertura al patio y reforzó la continuidad con el living. Allí, un banco corrido con diseño rayado, en la línea cromática de la casa, se complementa con muebles de colores y poltronas plásticas que acompañan el clima de verano. La propiedad despliega un juego de sombras que cambia según las estaciones y la hora del día: espacios que van mutando, uno de los aspectos que más celebra la diseñadora.
En la suite principal y en los dormitorios superiores vuelven a aparecer las alfombras Joy y los textiles en la misma gama dominante del resto de la vivienda, con acentos azules y amarillos. La cocina, resuelta en verde, un tono inesperado para una casa de playa, aporta profundidad y una identidad propia dentro del conjunto.

La lámpara PET Lamp, tejida por artesanos de Colombia, con hilos de plástico de botellas PET en colores vibrantes, protagonista del proyecto de interiorismo.

“En la reforma la escalera fue recubierta con microcemento para darle impronta net”, dice Joanne Cattarossi. A la derecha: la suite principal, con un cabezal en blanco y negro.

Baño de la suite principal, donde una de las paredes retoma el color de la cocina. Al lado, el dormitorio, con una lámpara Valle del diseñador Cristian Mohaded. A la derecha, cuarto con vista al jardín. Cama con cabezal en blanco y negro. Revestimiento en madera blanca, con clara impronta playera, pero con ritmo distinto al habitual, se repite en toda la vivienda.


El quincho abierto se acondicionó con el típico techo de paja de la zona, muy utilizado en la playa. Arriba: se generó un ambiente que muta con el paso de las horas, banquitos comprados en remate, aquí en rojo, y en otros colores distribuidos por la casa. Abajo: la puerta principal, a un costado de la casa, con un patio de hortensias que da al living comedor.

Proyecto de reforma e interiorismo: Joanne Cattarossi Estudio
Dirección de arte: Silvina Bidabehere, Mariana Rapoport
Fotos: Daniela Mac Adden
Texto: Pablo Sáez

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