Arte Edición N°202 LadoB
OBJETOS MARAVILLOSOS
LADO B LOS SECRETOS DEL MUSEO NACIONAL DE ARTE ORIENTAL En este espacio que todos creen conocer, más allá de lo que se exhibe hay un universo paralelo de piezas […]
LADO B
LOS SECRETOS DEL MUSEO NACIONAL DE ARTE ORIENTAL
En este espacio que todos creen conocer, más allá de lo que se exhibe hay un universo paralelo de piezas extraordinarias que esperan ser descubiertas: un lugar donde la intimidad se vuelve ceremonia y los detalles son la historia.
LA CEREMONIA SECRETA DEL ROLLO

En China, mirar arte no es colgar un cuadro en la pared. Es una ceremonia privada.
Este rollo del siglo V ilustra la vida de Táo Yuānmíng, el poeta que a los 40 años decidió dejar de lado su carrera promisoria y su linaje para irse al campo a cultivar la tierra y escribir poesía. Lo llamaban «el Maestro de los Cinco Sauces» y representa el ideal del erudito que se retira del mundo.
Un rollo chino se desenrolla de derecha a izquierda, pausadamente. Mirás un fragmento, te detenés, estudiás, enrollás y avanzás. Es una experiencia temporal, casi cinematográfica. La ceremonia y la anticipación son parte del arte mismo.
CUANDO JAPÓN LE GUIÑÓ EL OJO A EUROPA

En 1867, la familia Shimazu presentó la cerámica Satsuma en la Exposición Universal de París. Fue amor a primera vista. Europa enloqueció con esas porcelanas decoradas hasta el delirio: pagodas, flores de cerezo, dioses de la fortuna, escenas cortesanas. Todo lo que un europeo del siglo XIX imaginaba cuando pensaba en «lo japonés».
Y Japón, astuto, entendió el juego. Con la apertura de 1868, la producción de Satsumas se masificó. Se convirtieron en souvenirs de lujo, en objetos de deseo repletos de estereotipos encantadores.
Este vaso hexagonal es un catálogo del exotismo, Japón en versión souvenir de lujo, pero ejecutado con una maestría técnica indiscutible.
EL ARTE DE LO MINÚSCULO

Los kodansu japoneses son el desafío máximo del artesano: crear un universo completo en dimensiones reducidas. Este gabinete del siglo XVIII combina materiales preciosos —marfil, nácar, carey, coral— en diseños de ramas florales que atraen pájaros e insectos.
Cumplían funciones utilitarias y ornamentales, pero sobre todo eran la prueba viviente de una habilidad técnica extraordinaria. Una declaración de principios en miniatura: lo bello no necesita gritar.
LUJOS DE BOLSILLO

¿Quién diría que una botellita para guardar tabaco en polvo podría convertirse en símbolo de status? Cuando los europeos llegaron a América y trajeron el tabaco al mundo, el rapé se puso de moda en las cortes asiáticas del siglo XVII. Primero en Japón, luego en China. Se le atribuían propiedades medicinales y se consumía con una parafernalia específica: botellas pequeñas de boca estrecha, con tapón y cucharilla de marfil.
Esta pieza ovalada de la dinastía Qing está decorada con perros jugando entre pinos y ciruelos. Los pekineses eran la raza favorita de la nobleza china. La emperatriz Cixi los adoraba tanto que le regaló uno a Alice Roosevelt, hija del presidente estadounidense.
Las rapeteras (botellas decoradas para guardar rapé) dejaron de ser funcionales para convertirse en joyas de bolsillo.
EL BRILLO OCULTO DE LA LACA

Esta caja japonesa esconde su secreto en los destellos metálicos sobre la laca negra. En la tapa, una flor tallada en cornalina ocupa el centro, rodeada de incrustaciones de nácar, cornalina y cáscara de huevo en toda la superficie. Fue realizada con la técnica tradicional japonesa de laqueado llamada urushi. El término hace referencia a la resina y al árbol del cual se extrae la savia para formar la laca. El proceso de aplicación es extenso y requiere condiciones climáticas específicas.
Las piezas laqueadas llevan ornamentaciones a partir de técnicas decorativas en las que se puede incluir oro o plata. Una de estas es la denominada maki-e, que consiste en espolvorear los metales preciosos para crear figuras cuando la laca aún está húmeda. El otro método implica el diseño de las figuras realizando incisiones en la laca y aplicando con presión las láminas de oro. El resultado: un objeto hipnótico que cambia con la luz. Te obliga a moverte para descubrir lo que esconde.
Agradecimientos a Gimena Bilbao y a Cecilia Ida (MNAO)
Texto: Eliana Giudiche

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